|
Premio Nacional de Ciencia “José Cecilio del Valle” 2008
Vicepresidente del Instituto Morazánico
DIARIO TIEMPO publicó el 24 de diciembre de 2008 el artículo “INTELECTUALES Y PODER PUBLICO EN CENTROAMERICA”, en el cual el Ministro de Cultura, Artes y Deportes, Dr. Rodolfo Pastor Fasquelle, arremete contra varias personas que él califica como sus enemigos, en los que me incluye a mí; y en forma desleal con su Jefe critica que “El Presidente Zelaya … permite premiar a declarados enemigos de su ministro”. Aquí se refiere –sin duda- al Premio Nacional de Ciencia “José Cecilio del Valle” que me fue entregado en Casa Presidencial el 21 de noviembre. Sobre esto sólo puedo manifestarle que tenga paciencia, que consiga que el próximo año alguna institución académica o cívica-cultural lo postule y que ruegue a Dios que el Jurado lo escoja a él para ganar el galardón.
Afirmo categóricamente que a dicho Servidor Público le guardo mucho aprecio y así lo expresé el 17 de diciembre al Dr. Darío A. Euraque: “Me permito felicitarlo de todo corazón por el magnífico y novedoso trabajo que ha venido haciendo el Instituto Hondureño de Antropología e Historia en la parte histórica, sobre todo en lo que toca a varios parques arqueológicos, a la cabeza de ellos, los recientemente descubiertos Yarumela y Currusté…Esta felicitación es extensiva para el dilecto amigo Dr. Rodolfo Pastor Fasquelle que me fascinó con su artículo publicado ayer “LA VENUS DE CURRUSTE Y LA HISTORIA DEL ARTE DEL VALLE DE SULA”. Lo que sucede es que así como Aristóteles le decía a su maestro Platón, yo le expreso al Ministro: “Usted don Rodolfo es mi amigo, PERO MÁS AMIGA ES LA VERDAD”.
Esto me permite decir que este caballero es enemigo del Héroe más grande de Centroamérica, JOSE FRANCISCO MORAZAN QUESADA; y que aunque ande encapuchado de Doctor en Historia, no tiene conocimiento, ni la menor sospecha siquiera, sobre quién fue este Jefe de Estado de Honduras, Presidente de Centroamérica, Jefe de Estado de El Salvador y Jefe de Estado Provisorio de Costa Rica. Y por tal razón, el Instituto Morazánico, del cual soy su Vicepresidente, no puede permitir que el Ministro insulte la memoria de Morazán, de diversas maneras, todas las cuales podemos comprobar documentalmente ante las autoridades jurisdiccionales. La verdad también es que el Ministro de “Cultura” no ha entendido que hace tiempos terminó la era de Luis XIV que autoproclamaba “EL ESTADO SOY YO” y que él –Pastor Fasquelle- es un Servidor Público y que en Honduras tenemos, como en muchas otras partes, una Constitución de la República, convenciones internacionales, leyes como la de TRANSPARENCIA Y ACCESO A LA INFORMACION PUBLICA Y EL CODIGO DE ETICA DE LOS SERVIDORES PUBLICOS que él tiene que respetar; y que por no haberlo hecho, las instituciones del Estado competentes lo han sancionado y aún le esperan condenas más severas, dadas las ostensibles violaciones a esas normas que desde hace tiempo viene cometiendo.
En el referido artículo de DIARIO TIEMPO el Ministro confiesa “haberle retirado a Miguel C. el espacio que le habíamos cedido en Radio Nacional para difusión, PORQUE LO USABA PARA DEFORMAR LA HISTORIA”. Dice también “No creo que Ramírez se atreviera A EXIGIR AL GOBIERNO DE NICARAGUA QUE LE COMPRE ESPACIO EN SU RADIO OFICIAL PARA INSULTAR A ORTEGA O AL INC”. Cuatro cosas hay que resaltar de esta confesión: 1) Yo jamás he insultado al Ministro de “Cultura” y menos al Presidente Manuel Zelaya, a quien el Instituto Morazánico considera un auténtico morazanista. 2) El Ministro de “Cultura” hecha por tierra lo que expresa en su mismo trabajo: “creo en el derecho a la propiedad privada y también en el derecho a la propiedad intelectual…no puedo cuestionar el derecho del INC (Instituto Nicaraguense de Cultura) de velar por su propiedad editorial”. 3) El Ministro olvida que fueron dos espacios los que dictatorialmente canceló –en abierta violación de la Ley de Emisión del Pensamiento- que se trasmitían por la emisora que es PROPIEDAD DEL ESTADO Y NO DEL MINISTRO. El programa directamente a mi cargo se llamaba “MORAZAN: ¡AYER, HOY Y SIEMPRE!” y el otro “HABLEMOS DE CULTURA” en que era entrevistado por los periodistas Heber Mejía (Director de Relaciones Públicas de la misma Secretaría de Cultura, Artes y Deportes) y Roxana Cervantes y ERAN ELLOS QUIENES HACIAN LAS PREGUNTAS y yo me limitaba a responder. 4) Reto al Ministro de “Cultura” para que públicamente y en los tribunales presente las pruebas de cómo deformaba yo la Historia, cuando es precisamente lo contrario, ya que es él quien ignora totalmente el contexto histórico, geográfico, político, económico, social, cultural religioso, etc. en que le tocó actuar a Morazán; y hasta desconoce su nombre, en qué casa nació, quiénes fueron sus padres y abuelos, dónde nacieron éstos, cuántos y quiénes fueron los hijos de Morazán, cuál fue su pensamiento sobre la educación, la LIBERTAD DE IMPRENTA QUE JAMAS VIOLO COMO LO HACE AHORA EL MINISTRO, cómo manejaba las relaciones internacionales, qué pensaba Morazán como hombre civilista, respetuoso de las LEYES (¿Entenderá el Ministro -violador de las leyes- qué quiso decir Morazán el día en que tomó posesión de la Presidencia de Centroamérica cuando expresó: “Una ciega obediencia a las leyes que he jurado, rectas intenciones para buscar el bien general, Y EL SACRIFICIO DE MI VIDA PARA CONSERVARLO, es lo único que puedo ofrecer en obsequio de tan deseado fin”?.
Miente el Ministro cuando sobre mi obra literaria dice “cuyos libros compramos PARA LAS BIBLIOTECAS” y que “ No creo que Ramírez SE ATREVIERA A SUPLICARLE AL GOBIERNO DE NICARAGUA QUE LE COMPRE SUS LIBROS”; pues es precisamente todo lo contrario, ya que ni UN SOLO EJEMPLAR ADQUIRIO de mí y que más bien durante casi dos años y medio se había apropiado de una colección de mis libros sobre Morazán, los cuales recuperé de manos del Dr. José Antonio Fúnes la víspera que dejó de fungir como Director de la Biblioteca Nacional. Por tal razón reto al Ministro para que exhiba públicamente algún recibo o cheque en que conste mi firma de haberle vendido UN TAN SOLO LIBRO. También lo reto para que públicamente compruebe cuándo y cómo le he suplicado, o a algunos de sus funcionarios, que compre mis libros.
|